…dele siguiente no más amigo

En vivo · Apuntes sobre la Feria Pulsar — Estación Mapocho (16-18/11/2012)


Pulsar 2012

El fin de semana pasado, durante los días 16, 17 y 18 de noviembre, se realizó la Feria Pulsar [1] en la Estación Mapocho, encuentro que reúne a la industria de la música, los músicos y el público.

La gracia de Pulsar es que busca conjugar de shows de música en vivo (sin hacerle asco a casi ningún estilo) con clínicas y conferencias ligadas al tema, todo esto sumergido en un mar de stands de sellos y tiendas de instrumentos, discos, revistas, etc.

Este ecosistema es entretenido, pero aún necesita pulirse. Por ejemplo, los escenarios que están en medio de los stands la pasan bastante mal entre tanto ruido y mala amplificación (sobre todo el viernes, que tenían muy baja potencia, y en sentido inverso el domingo, donde rajaban parlantes lo que también es contraproducente). Y qué decir de aquel que estaba al costado del casinocomedorcafeteríabarra, donde la música claramente era lo menos importante.

En todo caso, en este punto debo hacer notar lo impresionantemente buena que es la Sala de las Artes para los conciertos: excelente lugar para escuchar música. Cojea no más en el tema del acceso (una escalera solitaria para bajar al nivel del escenario), lo que en caso de emergencia puede ser relevante…

Pero bueno, pasando al lado musical, durante los tres días de Pulsar tuve la oportunidad de ver diversas bandas, presentaciones que paso a comentar, sin mayor pretención, a continuación.

El viernes, a mi pesar [2], no pude hacer acto de presencia en la Estación Mapocho sino hasta las 18.45, yendo directamente a ver el show de Ases Falsos. Tiempo atrás había visto su encarnación en Fother Muckers, show que no gustó para nada, pero esta vez quedé gratamente sorprendido: potente y muy conectado con el público, la tocata fue muy sólida. A pesar que sólo pude ver unos 10 minutos de show, me gustó y creo que los volvería a ver. Quizás revise su disco Juventud americana o algunos de los Fother Muckers y pondré atención en las letras, como insistentemente me recomienda un amigo a quien le gusta la banda.

Luego de los de Ases Falsos quedé en el limbo esperando lo que serían Los Tetas a las 20.00. Así que entre medio recorrí los stands (buu, este año no me regalaron ninguna revista), vi a Fakuta (lo de ver es exacto porque no se le escuchaba nada), a Álex Anwandter (no le encontré ninguna gracia) y a Coderolobo (buen tipo), quien regaló varias copias de un disco suyo y posters con la ilustración que acompaña su single “DeAntemano”.

Todo eso no fue más que hacer hora para ver el show de Los Tetas. La comparación es odiosa, pero necesito hacerla [3]: el año pasado vi a Chancho en Piedra ahí mismo en Pulsar y me dieron vergüenza ajena. Lo de Los Tetas, por otra parte, estuvo lejos de caer en esa caricatura y brindaron un show bien parejo. Nada que me volviera loco, pero buen show al fin y al cabo. Y bien numeroso y transversal: se veía gente de todas las edades, lo que creo es digno de destacar para una banda que estuvo detenida durante tanto tiempo.

Pasemos al sábado. Nuevamente llegué tarde [4], pero logré arribar a la Estación justo para lo que más quería ver: Pánico. ¡Por fin pude ver a Pánico en vivo! Disfruté demasiado con el show, bien sucio y afilado, dinámico y divertido. El hecho que en vivo lleven el sonido de los discos a una versión más directa y visceral me encantó. Quedé tremendamente feliz.

Y de ahí en adelante quedé más bien desocupado… aproveché de ver el final del show de María Esther Zamora, Pepe Fuentes y Los del lote (un agrado escuchar cuecas fuera del contexto de septiembre, sólida presentación) y también a La banda del capitán corneta (el único comentario que puedo hacer es que había una chica bien linda entre el público, lo demás dio lo mismo). Y de ahí, lo que para mí fue sorpresa de la jornada: Nuclear.

Llegué a la presentación de Nuclear sin saber absolutamente nada de la banda (luego me contarían que son uno de los exponentes más fuertes de su género en Chile) y quedé totalmente peinado para atrás: por lejos lo más potente que vi todo el fin de semana, puro metal asesino.

No fue fácil lograr conectar con esa masa de sonido, pero una vez afinado el oído, encontré a una banda que me gustó bastante en su propuesta. Con un público vibrante que festejaba cada una de las canciones, me quedo con un grato recuerdo. Postal del show: un niñito preguntándole a su papá: “¿esto es Slayer?”.

De ahí en adelante vi un rato a The Holydrug Couple (mi impresión es que son fomes y lo que más me llamó la atención es que fueran 3 personas sobre el escenario) y Adrianigual (totalmente olvidable), pero me aburrí luego e hice tiempo para ver a Inti-Illimani Histórico.

Así, haciendo hora me encontré con Paula Barouh (bella, me fue totalmente imposible acordarme de su nombre en aquel momento), a quien ubicaba por el programa “Corte en trámite” de ABT Televisión, vi unas improvisaciones de percusión y descansé un rato.

Lo de Inti-Illimani Histórico me agradó, pero nunca logré enganchar. A esas alturas del día ya no sabía si era cansancio o que el show sólo fue parejito, pero no quedé con ningún recuerdo de su presentación. Bien igual, gracias.

¡Llegó el domingo! Por cartel musical, sin lugar a dudas el día más potente de toda la feria. Eso en el papel… lo que se cumplió a cabalidad.

Una vez más llegué algo tarde, esta vez para ver a Camila Moreno. Por fortuna su show no partió a la hora [5], así que pude ser testigo de la totalidad de su presentación. Y qué quieren que les diga, su tocata me mató, nunca creí que me iba a gustar tanto.

Hace mucho tiempo que quería ver a la Camila en vivo, con altas expectativas, lo que en general siempre me hace chocar con la realidad y salir decepcionado, pero este no fue para nada el caso.

Muy energética, con melodías fracturadas y comunicándose con el público, Camila me dio varios escalofríos a lo largo del show, siendo la única presentación de todo el fin de semana que me llegó de esa forma. No soy muy aficionado a sus discos, pero sin duda intentaré volver a verla en vivo.

De ahí salté a lo de Gepe. Agradable show, aunque creo que lo traicionó el sonido. Se le vio bastante cómodo sobre el escenario, cantando desde el fondo en la batería y también al frente tras el micrófono. Parece que es verdad que en lo personal se encuentra en uno de sus mejores momentos. Bien por él.

Por tiempo, lamentablemente, no pude llegar a lo de BBS Paranoicos, así que me lo perdí. No me quedó otra que pasar directamente a lo de Leo Quinteros, en el peor escenario de la feria, ese que estaba en la lamentable carpa comedor del sector norte de la Estación. Con el ambiente no le pude prestar atención alguna, así que salvo la interpretación de La enredadera y la presencia de Blanca Lewin en el público, no quedé con ningún recuerdo favorable.

Lo que comenzaba ahora era el “bloque energético”, a cargo de Villa Cariño. No les tenía mayor fe, lo que puede haber contribuido a que su show me agradara. La abarrotada Sala de las Artes da cuenta de que hay mucha gente que los sigue y disfruta de su música. Bien, pero no mucho más.

Y uf, lo que vino después fue el acabose. Nunca había visto a Chico Trujillo sobre un escenario y me llevé la sorpresa más grande de todo el fin de semana al ver sobrepasados todos los pronósticos que había hecho.

Sabía que sería un buen show, que la gente respondería bien y disfrutaría, así como que también tendría una alta convocatoria. Pero esa respuesta visceral, compacta, en masa, instantánea, expresiva y devota no la esperé nunca. Qué manera de dejar la cagá. Sin mucho esfuerzo, saliendo a hacer lo suyo como si se tratara de cualquier día en la oficina, Chico Trujillo se hizo del público de manera brutalmente fácil: el coro y el baile fueron una constante durante toda la presentación. Qué manejo y carisma de toda la banda, no sólo el Macha. Sin lugar a dudas me gustaría volver a verlos en vivo.

Luego de todo eso el descanso era necesario, escuchando de lejos algo de Los bipolares (sonaba entretenido) y también un mini show sopresa de Manuel García (tocó varios temas calados) y yendo a una charla sobre compositores chilenos así como para cambiar el ambiente.

Terminada la charla fui directo a ver a Astro, de quienes como muchas otras bandas no esperaba nada, y quedé muy sorprendido con lo buenos que son en vivo. No sé si habrá sido un show inspirado o siempre son tan sólidos sobre el escenario, pero lo de esa tocata fue muy, muy bueno. Lástima que haya llegado a ver sólo la parte final del show porque, por como se dieron las cosas, quedé con gusto a poco. En una de esas llegue temprano a Primavera Fauna para poder ver su show.

Y aquí termina mi experiencia en Pulsar. Luego del show de Astro me largué de la Estación con una sensación bastante agradable: fue un buen fin de semana de música en vivo.

~·~

[1] Nombre más afortunado que Mercado Pulsar, como se autodenominaban antes.

[2] Qué desilusión no haber podido ver a Matorral ni estar presente en el evento “Tiempos de radio digital en Chile, clínica de radio online”.

[3] De seguro es innecesaria, pero es una idea que me dio vuelta durante todo el show. Familia chilenita del funk mis polainas.

[4] Argh, me perdí a The Ganjas, Criminal Jazz y la presentación de “Pájaros negros: crónicas del heavy metal chileno”.

[5] Este fue un caso excepcional porque en general Pulsar funcionó como relojito en cuanto a lo de los horarios.

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