…dele siguiente no más amigo

La lagartija del Rey Carmesí


Portada del disco Lizard de King Crimson

Hola gente de la internec (si, internec, con C), asiduos lectores de blogs de contenido irrelevante, ávidos consumidores de información que no le interesa a nadie más que a usted y que probablemente no lo va a ayudar a salvar al mundo cuando llegue ese fatídico momento en que tenga que enfrentarse a una bomba atómica armada y contando hacia atrás para explotar (como mucho, y teniendo harta suerte, podría ayudarlo a responder una pregunta en ¿Quién quiere ser millonario?).

¿Como les ha ido en todo este tiempo que hemos estados detenidos? Qué quiere que le diga, la verdad las últimas semanas hemos estados completamente detenidos por varios motivos. Primero que nada estaba el 18 y todos los festejos relativos (que nos quitan tiempo y “salud” a varios), y después de eso se sumó un pequeño viaje que hizo la mitad de la plana editorial de SSA, nada más y nada menos que a Brasil, para presenciar el Rock In Río de este año (no se preocupe, yo ya estoy preparando mi post para contarle las bienaventuranzas de sus blogueros favoritos en el país de la caipirinha).

Pero bueno, como dijo el pollo, vamos al grano.

Para ser sincero, hoy no vengo a contar nada en absoluto novedoso. No señor, claro que no (lease con voz de Julito Martinez), porque hoy día vengo a compartir con ustedes, gente amante de la buena música, una de mis canciones favoritas (la verdad es que tengo cientos de canciones favoritas, así que tampoco se emocionen demasiado antes de tiempo)

¿Y cuál sería esa maravilla? Nada más y nada menos que La Mayonesa…no po, como se le ocurre que la “Sopa de Caracol” de esta década va a ser mi canción favorita (sin ofender). La canción que quiero compartir con ustedes es Lizard de King Crimson.

Aaaah, Lizard…si po…si es tan buena esa canción…¬¬

No se preocupe, no tiene que fingir que la conoce, yo le explico.

King Crimson es una banda de rock progresivo (si, progresivo, ese mismo estilo que tocaba Pink Floyd) que se formó por allá por 1969 y que ha sido y es uno de los referentes principales en cuanto a lo que rock progresivo y exploración musical se refiere. La banda por sí misma es suficiente tema como para varios posts, así que el resumen lo vamos a dejar hasta acá y mejor nos enfocamos en la canción.

Lizard es la quinta y última canción del tercer disco del rey carmesí, también titulado Lizard, y dura nada más y nada menos que (afírmese los chitecos) 23 minutos y 21 segundos.

Pero momento!

Yo sé que aquí, cuando uno le dice a alguien que una canción dura más de 20 minutos (incluso cuando uno le dice que dura más de 10 minutos), gran parte de las personas van a pensar que es fome una canción tan larga. Para ser sincero, generalmente sólo la gente a la que nos gusta el rock progresivo vemos con buenos ojos semejante maratón de música. Pero tranquilos, esto no es escuchar una canción con 15 estrofas y repitiendo el coro a cada rato, no no no.

La magia del rock progresivo está en crear estas maravillas de la música, algo así como pequeñas sinfonías, con distintos movimientos y partes que reflejan diferentes “actos” dentro del todo que es la canción. Desde luego que no todos los cultores del rock progresivo tienen ese enfoque para sus composiciones, las hay mucho más cortas o igual de largas pero sin movimientos definidos de frentón por el autor, etc….hay para regodearse.

Volviendo al tema, Lizard cuenta la historia de una batalla épica, donde participa un Príncipe: el Príncipe Rupert. A pesar de que la interpretación de la canción es toda en una sola pieza, dentro de esta se reconocen 4 movimientos, cada uno de los cuales introduce al oyente a un nuevo ambiente y además cada uno de los cuales cuenta una parte diferente de la historia.

Las letras de los distintos movimientos (sólo 2 de los 4 tienen alguna parte con composición lírica, el resto es sólo instrumental) son bastante oníricas. Complicadas metáforas y versos que no apuntan directamente a nada y que dan más la sensación de haber salido de un sueño. Sin embargo, existen algunos análisis que sostienen que la canción referencia al emperador Federico II (quien sería el Príncipe Ruppert) y las batallas de este con los mongoles, junto con sus conflictos con el papado.

Atentos, porque acá empieza la parte buena. Sinceramente, les recomiendo que vayan escuchando cada una de las partes mientras leen, así pueden ir identificando cosas.

1. Prince Rupert Awakes (4:36).

Primer movimiento de la canción (El Príncipe Ruppert despierta), acompañado en la interpretación vocal por Jon Anderson (si, el mismo, Jon Anderson de Yes). Acá Anderson hace un despliegue de tacto y feeling con la música que realmente impresiona, la tesitura y el timbre de la interpretación son capaces (en mi opinión) de transmitir un tercio o la mitad del ambiente y el sentimiento que irradia esta parte. La melodía es algo alternante entre momentos más bien melancólicos (los versos) y otros un poco más festivos (el coro), donde incluso se pueden escuchar palmas.

En este movimiento es donde se pueden encontrar la mayor cantidad de referencias hacia Frederico II. La idea es que el Príncipe Ruppert despierta y se da cuenta de lo que está pasando en el mundo, todo esto bajo un manto de versos que no son fáciles de descifrar ni de digerir.

2. Bolero – The Peacock’s Tale (6:39)

Segundo movimiento (Bolero – El cuento del pavo real), instrumental, mucho más profundo y denso. Un poco más difícil de digerir que la parte anterior por no tener coros y versos marcados, pero en mi opinión, la mejor parte del disco. Por lejos el movimiento con la estética musical más acabada, cuidada y profunda. Basta que pongan atención a lo que están escuchando para que se den cuenta de las sutilezas que presenta.

Todo parte con una suave interpretación de trompeta y oboe, mientras la batería acompaña a lo largo de todo el movimiento con un ritmo reminiscente al conocido Bolero de Ravel (en realidad de llama solamente Bolero y es de Maurice Ravel, pero se ha popularizado como “El Bolero de Ravel”). Después a medida que la melodía evoluciona hace su aparición un piano, al principio recatado y sutil pero con enérgicas intervenciones para pasar a un fuerte y delirante clímax en conjunto con un par de saxos, después del cual se produce un quiebre que lleva al climax final de este movimiento, donde se retoma la melodía del principio, acompañada por un piano mucho más descansado y sobrio.

3. The Battle of Glass Tears (10:58)

  • Dawn Song

El tercer movimiento (La canción del alba), entrega un pasaje mucho más sombrío, que intenta reflejar el último amanecer antes de la batalla, algo así como la calma antes de la tormenta. Es una composición menos profunda y compleja que el movimiento anterior y que sirve como pasaje entre “Bolero – Peackoc’s Tale” y la segunda parte de este movimiento: “Last Skirmish”.

  • Last Skirmish & Prince Rupert’s Lament

En estricto rigor estas son la segunda y tercera parte de este movimiento. The Last Skirmish (La última escaramuza) y Prince Ruppert’s Lament (El lamento del Príncipe Ruppert) tratan de reflejar el fragor de la batalla y finalmente el lamento de Ruppert ante los caídos, respectivamente.

The Last Skirmish es una pieza nuevamente profunda, aunque menos que Bolero – Peacock’s Tale. En esta batalla los diferentes instrumentos de viento se suceden para describir el campo de batalla, primero una rampante flauta traversa que es sucedida por furiosos saxos que se pelean haciendo rugidos, mientras tanto la batería marca el ritmo esta batalla con numerosos y variados redobles, los que por su lado son perseguidos de cerca por las intervenciones del piano.

Finalmente y después de un par de quiebres en la melodía, la batalla termina. Sólo el bajo sobrevive a este descomunal encuentro y es quien lidera la última parte de este movimiento, Prince Ruppert’s Lament, una última parte oscura y densa.

Acá una sangrante guitarra trata de expresar las lágrimas del Ruppert por los caídos en batalla, mientras el bajo marca con un imparable ritmo el andar de la caravana de vuelta a casa.

4. Big Top (1:13)

Big Top (El gran clímax) cierra esta suite, entregando un ambiente mucho más festivo y que evoca un poco al primer tema del álbum que contiene a esta canción. Algo así como el final feliz de la historia.

Si llegaron a esta parte del post me imagino que es porque tuvieron suficiente paciencia para estuchar y leer todo esto, así que espero que les haya agradado esta gigantesca obra musical. Pero antes de que se vayan y juren en la tumba de su abuelo nunca más volver a escuchar nada que dure más de 4 minutos, los invito sinceramente a que hagan un último esfuerzo y escuchen la canción completa de una vez. Créanme que es una experiencia diferente a escucharla por partes, lo que estaba bien para entender la historia que hay detrás, pero que no refleja cabalmente el feeling de toda la pieza.

Eso sería por esta vez gente de SSA. Espero que se hayan dado el tiempo de escuchar mientras leían y ojalá esto los anime a explorar un poco en el rock progresivo. Es un genero insondable e inagotable a mi parecer y que nunca termina de sorprenderme.

Cuídense, cómanse toda la comida y no hablen con desconocidos. Se despide su servidor, Johnny.

3 comentarios

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