…dele siguiente no más amigo

Rock & Pop. La historia completa — Varios autores


Rock & Pop. La historia completaSupongamos que usted ve este libro en la vitrina de una librería o en uno de sus anaqueles. Le llama la atención, le interesa. Al constituir un libro que aparenta ser de consulta, por un momento se le podría pasar por la cabeza averiguar su precio para decidir si vale la pena comprarlo o no. Lo mira de lejos, se da unas vueltas. Decide ir por él y consigue tenerlo en sus manos: quinientas y tantas páginas, un montón de imágenes a color, buen papel, formato amigable, quizás un poco pesado no más. La sensación es que, de no estar caro, podría ser una buena adquisición.

Lo hojea. Lee algunas cosas, revisa el índice y nota que el libro se separa en dos grandes secciones: pop y rock. Debería haberlo anticipado del nombre del texto, qué pelotudo. En cada sección, innumerables estilos son nombrados. Tantos que aparecen unos que ni siquiera sabía que existían. ¿Skiffle? ¿Merseybeat? ¿Mod?

Sigue mirando el libro. Hay una buena cantidad de páginas dedicadas a los orígenes del pop/rock, aquella época de los años 50 que habitualmente es olvidada en desmedro de los 60, que es cuando esta nueva música se tomó el mundo. Eso le resulta interesante, pues le permitiría conocer nombres que no siempre son mencionados.

A medida que pasa las páginas, se da cuenta que aquellas que cubren el pop superan largamente en número a aquellas que hablan de rock. Y claro, dentro del pop caben muchas cosas, es una palabra cuyo alcance tiene unos límites muy difusos y cuya definición podría decirse que varía en cada persona. Y aunque el rock tampoco lo hace nada de mal en cuanto a la imprecisión de su significado y alcance, no resulta extraña la distribución en el número de páginas pues el libro lo intenta cubrir todo, de principio a fin, para un público objetivo igual de extenso. Y bueno, los orígenes del pop son más remotos que los del rock, así que sobre este punto no hay mucho que objetar.

OK, para alguien que quisiese hacerse una idea general del panorama musical moderno, desde sus inicios a mediados del siglo pasado hasta comienzos del nuevo milenio, parece que sería bueno comprar el libro. ¿Que diría usted? ¿Se animaría?

Pues bien, mi humilde recomendación es que no lo compre. O que lo haga sólo si está ridículamente barato y a usted le sobra la plata. ¿Igual lo quiere leer? No hay problema, haga como yo y pídalo prestado (Bibliometro lo tiene).

Pero bueno, ¿por qué recomiendo no comprarlo? A mi juicio no vale la pena. No es un texto que resulte ser de consulta, a pesar de la impresión que podría dar inicialmente. El libro se lee una vez y con eso basta, no hay nada que se pueda extraer más allá de lo explícito, así que una segunda lectura es innecesaria, no aportaría en nada. Y una tercera me haría pensar que usted es un tarado o que le están obligando o pagando para hacerlo.

“Es que se me olvidó algo y decidí buscarlo en el libro”. Mmm, no. Internet pos perro, Internet. Ya, vale, no todos tienen acceso a la red, pero encuentro inútil comprar el libro, para qué le voy a mentir. O si quiere le miento… no, la editorial no me paga por la publicidad, así que le digo la verdad no más. ¿Que se lo quiere comprar pirata? No creo que esté, pero si lo encuentra a 3 lucas en la calle, sí, creo en ese caso sí podría valer la pena. Pero ya le dije, lo leerá una vez y con eso lo matará. Mejor lo pide en la biblioteca.

Si bien es cierto que la obra tiene más de quinientas páginas, eso sólo es magia de la diagramación. El texto, que para mí es lo importante, fácilmente cabría en menos de 300 páginas. Bueno, esto es evidente del simple hecho que la mitad del libro son fotos a página completa. Pero como no es na un Taschen, filo. Lo único que “aprendí” de las fotos es que Álvaro Henríquez le copia el look a Roy Orbison.

“A mí me gustan las fotitos, tu argumento para no comprar el libro es inválido”. OK, ¿qué tal si le digo que está escrito como la seta? El libro tiene tantos autores como estilos diferentes de escritura, y eso a veces es demasiado evidente. Muchas partes del texto distan de estar escritas con un rigor, digamos, informativo, reflejando demasiado los gustos personales de quienes están detrás de las palabras. Lo mínimo que esperaba del libro es que fuese imparcial, y en varias partes no lo es. Pésimo el editor. Y para qué decir el trabajo del traductor. Oh Thor. Deberían haber contratado a alguien que supiera algo más de música (y de inglés).

Otra falla es intentar asociar calidad con cantidad de discos vendidos. Por favor, qué falacia. Cada cierto número de páginas aparecían listas con lo más consumido a cada lado del Atlántico para una época específica. Linda tu información, pero no me interesa. Por lo menos yo no mido calidad en esos términos. Lo que me cuentas es puramente anecdótico.

Eso sí, para salvar lo anterior, debo reconocer que también se ofrecían recomendaciones con unos cuantos nombres “destacados” por cada estilo. En ocasiones no eran del todo afortunadas, pero al menos se dieron el trabajo de elaborar esas mini listas. Con qué criterio, ni idea, pero bueno, ahí estaban.

Otra cuestión que me importunaba era que la “línea argumental” (el libro intenta ser relatado como una historia) era digna de Memento. Se van por una rama específica de un estilo, comienzan a avanzar en el tiempo, años 70, 80, 90, doy vuelta la página y paf, cambia el estilo y vuelvo a los 70. O a los 60. Lo que sea. Probablemente era difícil tratar la información (desde la perspectiva con que se plantea el libro) de otra forma, pero no deja de ser incómodo ir saltando en el tiempo. No al menos en un libro como este.

Y a continuación, el error más grande del libro: intentar cubrir toda la música popular desde los años 50 hasta la década pasada. Un proyecto demasiado ambicioso para atacarlo en tan pocas páginas. Hubiese sido mucho, muchísimo mejor haberse centrado en algo más específico (estilos, épocas) en distintos tomos, editando de esa manera el material. Todo lo que uno puede leer en el libro es superficial, una sucesión de nombres asociados con distintos estilos musicales, con una descripción (más o menos afortunada) de cómo se gestó cada uno de ellos. Al comienzo funciona bien, pues las fusiones estilísticas son mínimas y la cantidad de nombres más bien baja, pero a medida que avanza el libro la cuestión se enreda irremediablemente. Mal. Dos jumbitos zombie con un disparo en la cabeza de cada uno para el libro porque, al fin y al cabo, igual se puede leer. Y algo se aprende, al menos de las primeras páginas, que es cuando las cuestiones funcionan más o menos bien.

Una respuesta

  1. Estudiante de licenciatura en música

    Respeto tu opinión pero yo no concuerdo. Creo que el libro es bueno y muestra un resumen corto de la historia del rock y pop. El hecho de basarse en la cantidad de discos vendidos importa mucho a un músico porque nos dice que es lo que la gente escucha y a partir de ahí se cuestiona un género, si una persona hace una composición brillante pero no destaca en la historia no vale la pena ser mencionado. Solo aquellos que destacaron por cantidad de ventas, es decir, de canciones que han gustado merecen estar en un resumen de historia ya que eso es lo que le interesa al lector principalmente si es músico. Las pequeñas listas que se escriben también son de importancia y son hechas con el mismo juicio porque estamos hablando de historia, si tuviera que incluir a cada pequeño grupo por preferencias personales el libro sería ridículo en sentido de que solo sería la historia de las bandas favoritas de dicho autor y se necesita un juicio general para hablar de historia, es decir, lo que más destacó.
    Si bien es cierto que desperdicia media página con imágenes también es cierto que nombra demasiadas bandas y mínimamente ilustra una, algo razonable. Que el libro NO es de consulta es cierto puesto que carece de detalles y no profundiza respecto a los demás subgéneros siendo de esta manera inútil al momento de consultarlo.
    Pero como músico, me sirvió mucho leer este libro porque explica los inicios remotos de los géneros incluyendo breves detalles de éstos. A pesar de que su título diga “rock y pop” también trata a los descendientes de los mismos como el metal y otros géneros ya más lejanos a sus raíces. En mi opinión el libro solo es un resumen de la historia que se deberá ampliar dependiendo de los intereses del lector.

    septiembre 20, 2015 en 7:39 pm

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s