…dele siguiente no más amigo

En vivo · Anneke van Giersbergen y Anathema — Teatro Caupolicán (31/07/2011)


El mejor recital al que he ido desde que vi a Queens of the Stone Age y Pixies el año pasado. Corta. ¿Con qué lo estoy comparando? Bueno, desde aquel día 9 de octubre de 2010 hasta hoy he tenido la oportunidad de asistir a las dos jornadas de Lollapalooza y, además, a los shows de Suicidal Tendencies, The Mars Volta, Rage Against the Machine, Rush, Manuel García (dos veces), Yes, Secret Chiefs 3, Primus, Faith No More, Cat Power y Paul McCartney. Con todo eso es que estoy comparando lo de Anneke y Anathema y, por tanto, espero que se entienda que lo que estoy diciendo no es menor. No al menos para los que hayan ido a algunos de esos recitales. Y si usted no fue a ninguno de esos shows, no importa, no es requisito para que lea lo que sigue después del salto.

Anneke van Giersbergen, su banda, y Anathema

Fin de la jornada. Las bandas agradecen al público. Foto por gandalf.blanco

En mi post anterior, el cual imagino que usted no leyó porque era muy pajero, intenté (entre otras cosas) transmitir una idea específica a lo largo de todas las palabras, idea que dice relación con la forma en que se percibe la música. Ella se puede resumir más o menos en que el disfrute de la música no sólo está dado por la música en sí, sino que también depende de otros factores diversos, tanto personales como externos.

Hay ocasiones en que esos factores externos, por más que uno intente minimizarlos, arruinan algo que podría haber sido bueno, terminando en un desastre. Pero en otras, aquellos factores potencian la experiencia y hacen de algo que en el papel se presentaba como bueno, termine siendo memorable.

Varias cosas se dieron aquel domingo para que el recital resultara inolvidable. La calidez de la cancha del Caupolicán fue una de ellas. Pasar de haber visto a McCartney desde la galería del Estadio Nacional a una situación en la que tenía a los músicos a unos cuantos metros de distancia hace una inmensa diferencia pues los sitúa a una escala humana. Y si esta cercanía física también es emocional, tanto por parte del público como de los músicos, quienes no actúan envanecidos sino que sienten y demuestran una conexión profunda y real con su público, la mesa está servida para que se dé un gran show.

Aunque lo incluyo al final de este post, la lista de canciones que escuchamos aquella noche es casi anecdótica, no fue lo realmente gravitante y sólo considerar ese parámetro podría producir un sesgo a la hora de juzgar la calidad del show. Claramente el setlist podría haber sido mejor, qué duda cabe, pero ello no fue impedimento alguno para que la mayoría del público asistente terminara con una gran sonrisa luego de las 3 horas de música (2 de Anathema y 1 de Anneke).

Anneke van Giersbergen

Anneke van Giersbergen en vivo. Foto por Osvaldo Palma

El show de la ex The Gathering comenzó a eso de las 21 horas (muy puntual para lo que estamos acostumbrados) y fue orientado al rock/pop (a diferencia de su anterior paso por Santiago), tal como la neerlandesa había prometido. Su banda, compuesta por guitarra, bajo y batería, se complementaba con pistas grabadas para las secciones electrónicas que no podían recrear en vivo, además de teclado y una segunda guitarra (ambos a cargo de Anneke) cuando era necesario.

Intro, Fury y Saturnine

La ejecución de las primeras canciones mostraron desde el primer instante el espíritu alegre y juguetón de Anneke, su ángel y carisma, naturalidad que mantuvo durante todo momento. Saltando, bailando, bromeando, era difícil no entrar en su juego, en lo que proponía. Eso, incluso para quienes, como yo, en esa ocasión no íbamos directamente a verla a ella, pero que de todas formas agradecíamos la oportunidad de tenerla sobre el escenario. Porque no puedo ocultar la curiosidad que me producía escuchar, más allá de la propuesta musical en sí, a una de las voces femeninas que más me gustan en la actualidad.

Anneke van Giersbergen

Anneke, intensa sobre el escenario del Caupolicán. Foto por Osvaldo Palma

La voz de Anneke es potente, versátil, con varios matices. En lo personal no me agradan las voces potentes en mujeres, prefiero por lejos aquellas suaves, cálidas, pero Anneke se mueve justo en ese límite. Ella tiene la facultad de variar entre una voz fuerte y otra angelical, en todo instante tremendamente bella, por lo que se vuelve realmente agradable escucharla. De hecho, incluso he pensado en la suerte que debe haber tenido su hijo cuando bebé, oyendo canciones de cuna cantadas por ella… pero bueno, eso como que no viene al caso.

Anneke van Giersbergen

Anneke van Giersbergen y el guitarrista de su banda pasándola bien. Foto por gandalf.blanco

Y en verdad tiene una voz bella, doy fe, no es cosa sólo de los discos como el vulgo podría decir. No les voy a mentir diciéndoles que fue perfecta en todo momento (el frío que hacía le jugó algunas malas pasadas), pero los patinazos fueron mínimos, insignificantes. En ese plano quedé totalmente satisfecho: escuché lo que esperaba escuchar.

Wonder

Pero más allá de su calidad vocal, el ángel que proyecta es lo que realmente envuelve. Y su sentido del humor, como se aprecia en el video de Wonder cuando dice que va a cantar una canción romántica y juega con las reacciones del público, preguntando cuántos de los asistentes están enamorados. “Oh, tres personas, está bien…”. Sabe jugar con el público y el público juega con ella, lo que derivó en el momento más irrisorio de la noche, al comienzo de Shrink, la siguiente canción del recital.

Shrink

Ahí la situación fue tan ridícula y absurda que me partí de la risa, no había otra opción. Ojalá usted entienda suficiente inglés como para, al ver el video, reírse también. No puedo revelarles lo que dice porque sería como contar el chiste, pero si anda muy perdido, hágalo saber en los comentarios y le cuento.

Y ya, si todavía no logro convencerlo del ángel que tiene Anneke, una muestra más al comienzo de Hyperdrive!, ella animando al público. No sé usted, pero yo veo estos videos y me sube el ánimo, el recuerdo es demasiado bueno. Ojalá que a quienes no hayan ido al menos les dibujen una sonrisa.

Hyperdrive!

Y si usted se pregunta por qué Anneke menciona a Facebook en el video, es porque nos sacó unas fotos y quería que colapsáramos su página etiquetando nuestros nombres. Yo no tengo cuenta en el sitio, pero si usted está inscrito, estuvo esa noche y aún no cumple con esta pequeña muestra de cariño, aquí le dejo el enlace para que se reivindique: Tag yourself Chile!!! XxX.

El show fue redondo, entretenido, con mucha comunicación de lado y lado. Quedé muy contento con esa hora de música, pero ahora llegaba lo que realmente estaba esperando: Anathema.

Anathema

La banda, con Daniel Cardoso en lugar de Les Smith y sin Lee Douglas, sobre el escenario. Foto por gandalf.blanco

Los ingleses subieron al escenario del Caupolicán a eso de las 22:30. Yo, a priori, no me había hecho muchas ilusiones con respecto a lo que podía ser el show, prefería mantener expectativas moderadas. Como se trataba de la gira del último disco de la banda, “We’re Here Because We’re Here” (2010), era obvio que iban a tocar varios temas de esa placa y opté por no calentarme la cabeza pensando en lo que no iban a tocar en vivo. La única idea que me había hecho era que iba a ser un show piola, obviamente no tanto como lo que muestran en “Hindsight” (2008), que es acústico, pero sí más bien tranquilo… cuán equivocado estaba.

Intro y Thin Air

Nunca había visto a Anathema en vivo (muy a mi pesar) y, a diferencia de lo que sabía que pasaba con Anneke, no tenía la menor idea de cuál era la relación de la banda con el público chileno, así que nunca vi venir lo que pasó sobre el escenario.

Con una amplificación a la que calificarla como de nivel 11 sería poco, el sonido de la banda fue pesadísimo. O sea, obviamente no pesado a lo Opeth (pedazo de concierto el que se mandaron ellos en Chile), pero había una intensidad, una fuerza en la interpretación que golpeaba, que se podía sentir claramente con el cuerpo.

Summernight Horizon

Y esta intensidad provenía en buena parte de Vincent Cavanagh. Su entrega exacerbada, si nos fijamos en lo estrictamente musical, a veces le jugaba en contra a nivel vocal. Es una idea basada solamente en mis sentidos, pero creo no equivocarme al decir que su micrófono no estaba ajustado a la violencia que estaba desplegando al cantar, de modo que en la mezcla final su voz tendía a saturar y destacar demasiado por sobre los instrumentos de la banda. Y esta impresión tiendo a creer que era corroborada con los momentos en que Vincent se calmaba y bajaba los decibeles, lo cual daba paso a una mezcla evidentemente mucho más armoniosa.

Vincent Cavanagh de Anathema

Vincent Cavanagh atacaba el micrófono cada vez que se ponía frente a él. Foto por gandalf.blanco

Este “problema” me incomodó un poco durante unos instantes, pero cuando me di cuenta que no iban a hacer nada al respecto, que estaban sonando como ellos querían, dejé de fijarme en el asunto: no iba a arruinar el instante por una cuestión que finalmente era secundaria dentro del contexto del espectáculo. Tan mal no sonaba tampoco, es que soy detallista.

Closer

Luego de la seguidilla de canciones del último disco de la banda que inundaron el Caupolicán, el primer tema “clásico” llegó con la interpretación de Closer, aquel track extraterrestre-hipnótico de 2003. El segundo llegaría pronto con Deep, canción que abre el primer disco que escuché de la banda y, para todos los efectos, la canción con la que los conocí por lo que le tengo bastante cariño. Primer momento de la noche en que más allá de sentir alegría, también sentí un tirón en el corazón.

Angels Walk Among Us y Deep

Y el que probablemente sería el momento más emotivo de la noche, no tardó en llegar. Vincent, en representación suya y de sus hermanos Daniel y Jamie (todos miembros actuales de la banda) procedió a contarnos que ese mismo día, hace 13 años, habían perdido a su madre. Otro tirón en el corazón, pues no sabía que su muerte había sido un día como aquel. La canción que siguió, escrita para ella, fue dedicada a nuestros seres queridos ya fallecidos.

One Last Goodbye

El coro durante el tema sonó tan fuerte, que fueron ellos quienes terminaron aplaudiéndonos. En varios momentos del recital felicitaron al público, pero en esta canción en específico creo que se emocionaron de verdad. Gran momento.

Danny Cavanagh de Anathema

Danny Cavanagh: a pesar de ser bastante tranquilo es muy carismático sobre el escenario. Foto por gandalf.blanco

A lo largo del show nunca hubo un instante en el que parara la música como para identificar un intermedio y luego un encore, pero si hubiese que asignárselo a algún pasaje del recital, ese sería cuando Danny quedó solo sobre el escenario con una guitarra electroacústica. En ese formato interpretaría Are You There?, muy en el estilo de lo realizado en “Hindsight” (2008), pero sin los arreglos de cuerdas, para a continuación compartir escenario con Anneke e interpretar The Blower’s Daughter, el tema de Damien Rice. Sí, ese mismo tema excesivamente azucarado que se salva tan solo por la última frase de su letra, la que le da el toque irónico. Pero bueno, aunque no tuviera esa línea, en la voz de Anneke igual sonaría maravilloso.

Are You There? y The Blower’s Daughter

El final del recital ya estaba a la vuelta de la esquina. Anneke se va entre aplausos y la banda vuelve al escenario para interpretar cuatro temas más. Los dos primeros, de la etapa antigua de la banda: Angelica, de cuando comenzaban a evolucionar musicalmente y Sleepless, de la época en que el sonido de Anathema no tenía nada que ver con el de hoy. Y bueno, por mucho que los fans más dedicados hayan agradecido y disfrutado esos temas de manera particular, a mi gusto ellos no se comparan con las dos canciones que cerrarían la noche.

Espero que hayan advertido, cuando puse la foto de la banda, que especifiqué que en esa imagen no se encontraba presente Lee Douglas. Sentí que era importante hacerlo notar. Si bien Lee no colabora en la composición de los temas (al menos eso tengo entendido, puede rebatirme con datos en los comentarios) ni participa en la ejecución de todos ellos (sube y baja del escenario constantemente), sería injusto no nombrarla. Y no por una mera formalidad, sino porque su voz es una marca distintiva del sonido que el grupo ha desarrollado.

Lee Douglas de Anathema

Porque sin duda alguna merece ser destacada, Lee Douglas. Foto por Osvaldo Palma

A mi parecer la voz de Lee no es tan inmensamente versátil como la de Anneke y si lo es, no hace ostentación de ello. Por lo general lo suyo es llenar el espacio, aportar armonía a las voces, delicadeza, realizando a veces casi un trabajo de obrera dentro de la banda. Pero en otras ocasiones se le da la posibilidad de brillar, como en el tema A Natural Disaster, el penúltimo que interpretaron aquella noche. El despliegue de Lee, su bella voz, conmovió. Como que se le va la vida en cada palabra. Prácticamente no se mueve, cierra los ojos, se concentra, canta y uno entra en trance… me confirmó en terreno por qué es otra de mis voces femeninas favoritas. Su “muchs grcis” (que me abofeteó y me hizo poner los pies en tierra) y ese gesto a lo “Matador Salas” al terminar la canción fueron muy chistosos. Se retiró del escenario entre grandes aplausos, del público y de la banda.

Pues bien, ya habiendo jugado casi todas las cartas, esta memorable noche llegaba a su fin. Así, el tema encargado de cerrar fue Fragile Dreams, canción que si en estudio funciona bien, en vivo es simplemente apabullante. Con una intro que tomó notas prestadas de Shine On You Crazy Diamond de Pink Floyd, la energía que desataba la banda incitaba a la acción, volviéndose imposible quedarse quieto. Si durante el desarrollo del show alguien pudo resistirse a ello, en esta canción fue prácticamente imposible no participar, sumarse. Si ven el video entenderán a qué me refiero. Broche de oro o como quiera llamarle. Impresionante la energía, realmente genial aquel fin de jornada.

A Natural Disaster y Fragile Dreams

Y así terminó no más. Nada de sacar canciones bajo la manga o algún tipo de sorpresa. Danny fue hábil para contener algún posible grito del público pidiendo otra canción improvisando un karaoke, dando tiempo para que ambas bandas subieran al escenario para despedirse. Allí se pusieron a dar jugo, bailaron, agradecieron al público, rieron, dijeron adiós y se marcharon. Vincent, que era el más animado, se quedó un rato más mostrando la bandera que le habían regalado, hasta que supongo que lo obligaron a bajar del escenario porque ya eran más de las 00:30 y bueno, había que evacuar y cerrar el lugar.

A esas alturas comenzó a sonar un extraño cover a una canción de Radiohead (si la memoria no me engaña era Creep) y una pareja se puso a bailar mientras la cancha del Caupolicán se vaciaba rápidamente. Ahora sí, la jornada había llegado a su fin.

Para terminar, sólo quiero mencionar unas cuantas cosas más. En primera instancia, recalcar la pasión y entrega de las dos agrupaciones, pero en particular la de Anathema, que fue sobresaliente. La comunicación que ellos establecieron con el público no se basó en las palabras, sino que fue directa, visceral. No creo ser capaz de explicarlo con palabras, así que se lo va a tener que imaginar no más.

También quiero hacer notar el gran compañerismo existente dentro de las agrupaciones y también entre ellas. Que la gente de Anathema haya invitado a Anneke y su banda a girar por Sudamérica no fue para nada forzado. Es sabido que tienen buenas relaciones (basta con mencionar que han colaborado entre ellos) y eso se notó. La buena onda que había entre todos se transmitió también al público, lo que propició un gran ambiente de fiesta.

Ahora, con respecto al público, quedé impresionado. Jugado totalmente, participativo, alegre, entregado, la actitud de la gente en sí misma fue un punto alto de la noche. Mi impresión es que no éramos tan numerosos comparado con otros shows que he visto en el mismo recinto (la galería había sido reducida de tamaño), pero era evidente que los que estábamos ahí era porque de verdad lo queríamos: no hubo de esa gente que asiste porque debe hacerlo, como “evento social”. Y si lo hubo, fueron los menos. ¿El resultado? Todo el público en sintonía, de verdad inmersos en la música. Y esa sensación de comunión es genial, indescriptible.

Finalmente, una buena noticia: la banda prometió volver pronto. Tengo entendido que al menos también lo prometieron en México, así que no fue una salida de madre de Vincent o una emoción del momento. Específicamente, lo que dijo fue que volverían luego de lanzar, probablemente, dos discos más. Sí, dos discos, pero no desespere. El primero saldrá en septiembre y llevará por nombre “Falling Deeper” y corresponde a un álbum con arreglos orquestales de temas de la primera etapa de la banda, siguiendo la idea de lo realizado en “Hindsight“. Por su parte, el segundo disco verá la luz durante nuestro otoño de 2012, así que es de esperar que Anathema esté de vuelta en la segunda mitad del próximo año, como mucho a comienzos de 2013, pero esa es una corazonada mía no más. Ojalá sea correcta y no tengamos que esperar demasiado.

Bien, aquí termino. Espero haber tenido éxito en mi intento por transmitir lo que ocurrió esa noche. En lo personal fui con la idea de ver un espectáculo correcto, pero salí con la convicción de haber estado en uno de los mejores shows del último tiempo.

LISTA DE TEMAS · Teatro Caupolicán, 31 de julio de 2011. Fuentes: [1], [2]

Anneke van Giersbergen

  1. Intro
  2. Fury [Live in Europe, 2010]
  3. Saturnine (cover a The Gathering) [if_then_else, 2000]
  4. Ice Water [Air, 2007]
  5. I Want [In Your Room, 2009]
  6. Adore [In Your Room, 2009]
  7. Hey Okay! [In Your Room, 2009]
  8. Laugh It Out [Live in Europe, 2010]
  9. Wonder [In Your Room, 2009]
  10. Shrink (cover a The Gathering) [Nighttime Birds, 1997]
  11. Hyperdrive! (cover a Devin Townsend Project) [Addicted, 2009]
  12. Beautiful One [Air, 2007]
  13. Locked Away (cover a The Gathering) [How to measure a planet?, 1999]
  14. Witnesses [Air, 2007]

Anathema

  1. Intro
  2. Thin Air [We’re Here Because We’re Here, 2010]
  3. Summernight Horizon [We’re Here Because We’re Here, 2010]
  4. Dreaming Light [We’re Here Because We’re Here, 2010]
  5. Everything [We’re Here Because We’re Here, 2010]
  6. Closer [A Natural Disaster, 2003]
  7. Angels Walk Among Us [We’re Here Because We’re Here, 2010]
  8. Deep [Judgement, 1999]
  9. A Simple Mistake [We’re Here Because We’re Here, 2010]
  10. One Last Goodbye [Judgement, 1999]
  11. Empty [Alternative 4, 1998]
  12. Lost Control [Alternative 4, 1998]
  13. Universal [We’re Here Because We’re Here, 2010]
  14. Flying [A Natural Disaster, 2003]
  15. Are You There? [A Natural Disaster, 2003 (versión acústica como la de Hindsight, 2008, pero sin violonchelo ni coros)]
  16. The Blower’s Daughter (cover a Damien Rice por Danny Cavanagh y Anneke van Giersbergen) [Pure Air, 2009 (disco de Anneke)]
  17. Angelica [Eternity, 1996]
  18. Sleepless [Serenades, 1993]
  19. A Natural Disaster [A Natural Disaster, 2003]
  20. Fragile Dreams [Alternative 4, 1998]

BONUS · Anneke van Giersbergen, Danny Cavanagh, Jamie Cavanagh y Lee Douglas en Radio Futuro

El pulento programa “La ley del rock” de Radio Futuro se dio el lujazo de contar con Anneke y algunos de los miembros de Anathema en sus estudios para entrevistarlos y aprovechar de realizar una sesión acústica. Les dejo a continuación el audio del programa.

  1. Anneke van Giersbergen · Beautiful One
  2. Anneke van Giersbergen · All I Want Is You (cover a U2)
  3. Anneke van Giersbergen · You Learn About It (cover a The Gathering)
  4. Anathema · Temporary Peace
  5. Anathema · A Natural Disaster

Y para finalizar, el video de la interpretación de A Natural Disaster que realizaron en la radio.

FOTOS · Las fotos aquí expuestas fueron tomadas por Osvaldo Palma y gandalf.blanco. Los créditos específicos, al pie de cada imagen. Todas las fotos con licencia Creative Commons.

TRACK ESCONDIDO DE LA EDICIÓN ESPECIAL Y EXTENDIDA DE ESTE POST · Bootlegs

Me enteré que alguien tuvo la generosidad de compartir los bootlegs que armó de los recitales a partir de los audios de los videos de YouTube. Aquí se los dejo. Gracias a ella por la buena onda.

6 comentarios

  1. gandalf.blanco

    Gracias por usar mis fotos _\,,/. Me alegra saber que hay personas a las cuales les gustan y las usan.

    septiembre 1, 2011 en 10:29 am

  2. gandalf.blanco

    Me olvidé, buen post el concierto estuvo espectacular!

    septiembre 1, 2011 en 10:31 am

  3. Fran

    Muy buen review, muy detallado y completo :) Ese es mi concierto favorito de la vida <3 (los vi cuando vinieron el 2009 y aunque el setlist aquella vez fue mejor, por pasión, emotividad y tantos otros factores, el del 2011 lo supera <3)
    Saludos

    febrero 21, 2012 en 12:20 am

  4. Gracias por los comentarios. Y ojalá, ahora que ya sacaron los dos discos, cumplan lo que dijeron aquella noche y regresen pronto al país :)

    febrero 25, 2012 en 11:23 pm

  5. Nata

    impresionada de tus palabras, retrata exactamente lo vivido esa noche…
    saludos…

    junio 7, 2012 en 10:44 am

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